Prevención de riesgo y capacitación

La medicina es sin duda una de las profesiones más apasionantes y nobles que existe, pero también una de las más riesgosas. Y no lo decimos solo por tener la vida de una persona en sus manos sino por los riesgos morales que conlleva cometer un error. Esto en base a estadísticas de CONAMED pues tan solo en 2019 se recibieron 17,358 asuntos relacionados con problemas Medico-Legales y el gran numero de reclamos que existen hacia nuestros médicos protegidos, lo que nos lleva a prevenir a todas las especialidades médicas sin distinción entre clínica y quirúrgica.

Y es que en ninguna otra profesión se castigan tan severamente los descuidos o faltas, como lo es en la medicina. Incluso, en los casos más graves, los médicos responsables de una mala praxis pueden llegar a perder sus cedulas.

Desafortunadamente, nadie está libre de cometer una negligencia médica, ya sea por descuido, inexperiencia o irresponsabilidad.

La medicina no es una ciencia exacta, sino que está sujeta a la variabilidad del momento, de modo que no está exenta de que se pudieran cometer errores que terminen en una demanda, queja o denuncia. A continuación, les hablaremos de prácticas que pueden implementarse en una organización o servicio médico para reducir al máximo los riesgos por negligencia.

El principal objetivo de un médico es prestar su servicio de atención médica a sus pacientes para contribuir a la recuperación de su salud. En la actualidad, dentro de los principios éticos de la práctica médica, se señala en el término “principio de beneficencia”, que consiste en promover el beneficio del paciente como propósito fundamental, llevando implícito el principio de “no maleficencia”, es decir, evitar cualquier acción que pudiera causarle daño.

La atención médica debe poseer los siguientes componentes:

  • Ser oportuna y estar centrada en el paciente.
  • Cubrir las necesidades de salud y expectativas del paciente.
  • Calidad, seguridad, efectividad, eficiencia y equidad.
  • Satisfacción del paciente y satisfacción del personal.
  • Basarse en la capacitación y actualización permanente de la persona.

Ningún profesional de medicina se encuentra exceptuado del riesgo de verse sometido a una demanda civil o denuncia penal por mal praxis médica, con todos los inconvenientes que conlleva.

En Pro-Medic realizamos un estudio exhaustivo y específico de su ejercicio profesional, esto para reducir al máximo el riesgo de cualquier inconformidad de su paciente, evitando el proceso desgastante y se enfoque únicamente en el ejercicio de su profesión. Brindamos una capacitación desde la perspectiva legal, para que, como médico tratante, conozca puntos clave e importantes, para prevenir futuras demandas, así como cumplimiento normativo de la autoridad sanitaria.